Antojos

“A mi a la noche me dan ganas de comer algo dulce, y lo tengo que comer aunque se que está mal”, me dice Silvia con mirada desafiante, como preguntándome: ¿qué vas a hacer con eso Doc?.

Y le dije:

Hay estrategias que se pueden aprender y practicar.

Primero veamos que diferencia hay entre Hambre y Antojo

El antojo esta influido por un nerotransmisor : la dopamina y se nutre de experiencias placenteras, que inducen la motivación por revivir ese recuerdo agradable.

El cerebro toma en cuenta un estímulo ( o desencadenante). Suelen ser estímulos sensoriales como: el olor de la pizza, el asado con los amigos, la llegada a casa después del trabajo, ver una medialuna, etc. El punto es que podés darte cuenta en ese momento que el disparador del antojo se presenta. Allí es donde el cerebro lo detecta y libera dopamina, así el antojo ya está encaminado hacia ese alimento específico objeto del poderoso deseo (nunca una zanahoria, un apio, un brocoli), siempre hacia algo densamente calórico (queso, galletitas, papas fritas, chocolate, facturas, etc.)

Como adaptar el cerebro para gestionar los antojos

El antojo no lo podés evitar, es un deseo. Lo que si podés es elegir y controlar el ambiente que dispara al antojo y tu comportamiento en relación al antojo.

Se puede pactar con ellos, definiendo cuando te lo vas a permitir. Buscá alternativas, comer algo que te guste, pero poco o no procesado, como banana, yogur, nueces.

Cuando sentís el deseo poné plena atención a lo que pasa, tomá conciencia, aceptá la experiencia y desidentificate de la “obligación” de comer eso que entró en tu radar.

Fijate que está ocurriendo alrededor y dentro tuyo. ¿que sentís? ¿en qué pensás? ¿de que te estás dando cuenta?. Aceptá la experiencia, no tiene que gustarte, no te escapes, es un experimento. Desidentificarse es darte cuenta de quién sos vos y que lo otro es una experiencia.

Mas profundo: Vos no sos lo que pensás, podés safarte de la atracción del momento si lo decidís. Ponele que el GPS te dice “andá por este camino”, vos podés decidir que no y doblar en la siguiente esquina. Elegís no comer eso y te mirás, que te pasa, te mantenés independiente de la situación.

Ejercicio

Frente a una irresistible tentación comestible

a- Desarrollá la habilidad de tomar conciencia: estás aquí y ahora

b- Aceptá, no luches, no huyas. Quedate allí

c- Desidentificate. Respirá bien hondo, colocate una mano en el corazón. Tomá conciencia de lo que sentís, y de que podés soportarlo. Seguí con atención el ritmo de tu profundo respirar, te irás calmando, vendrá el alivio y la satisfacción de haber vencido.

Finalmente te recuerdo que el “antojo” es una señal: el cuerpo necesita algo: descanso, afecto, una distracción, calma, algo dulce en la boca…

Manejarte frente a un Antojo requiere practicar este plan. repetirlo una otra vez, aunque a veces falles, no te vencerá si persistís. Lograrás cambiar la situación gracias a una actitud amable y curiosa.

DoctorUgarte      “Comé Bien, Viví Mejor”

Lograr que pase lo que buscás, requerirá hacer cambios. Necesitás relacionarte con la comida de una manera diferente y generar nuevas acciones para llegar al objetivo que te propusiste. Podemos facilitarte ese proceso.  ¡Podés contar con nosotros!.

En Austria 2469 PB, CABA. A 20 metros de Avda. Las Heras.

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