Si la vas a hacer, hacela bien

¿Empezar una dieta y después, al poco tiempo, abandonarla? Es una historia que se repite y se repite. ¿Escuchás la frase: “Sé lo qué tengo que comer, pero a la hora de la verdad hago otra cosa”? Modificar un estilo de alimentación puede suponer un reto difícil de afrontar. Convertir propósitos en hechos que serán positivos para tu salud es uno de los objetivos de nuestro trabajo.  Superar la resistencia al cambio e ir por tus metas, más allá de los obstáculos a los que enfrentarás de una manera diferente. 

Las claves para conseguir con éxito una modificación de hábitos alimenticios:

1. ELIMINÁ LAS EXCUSAS DEL TIPO: “MAÑANA EMPIEZO”. Tener la intención de hacer algo, no es lo mismo que hacerlo. Seguro que decidirte a cambiar te resultará incómodo y será más fácil quedarse como estás, en la zona de confortesa en la que no estás a gusto con misma/o o con lo que tenés, pero a la que te aferras porque te resulta más costoso salir de ella que quedarte. Lo habitual es tener pensamientos del tipo: “debería bajar unos kilos”, “estoy harta de verme así”, “como no ponga en serio pronto a tener una enfermedad”… Y esos pensamientos precisamente, en lugar de ayudar, lo que hacen es dificultar el cambio, porque lo que consiguen es que te sientas mal vos misma/o y pierdas capacidad para tomar las riendas del cambio.

2. COACHING NUTRICIONAL, UN NUEVO ALIADO. ¿Cómo conseguir objetivos relacionados con la alimentación?. En el ámbito de la salud el Coaching complementa la labor de asesoramiento (técnico) nutricional que realizamos los Nutricionistas.  Consiste en acompañarte en el proceso de mejorar su alimentación o controlar su peso. Busca que aumente tu motivación, confianza y capacidad para llevar a cabo el cambio. Vos ya sabés qué tenés que comer, pero después no te ves capaz de hacerlo o de mantenerlo en el tiempo, y ahí es donde interviene el coaching nutricional.

3. SUPERÁ LA RESISTENCIA AL CAMBIO. Con convicción y planificación. Primero necesitás estar convencido de lo que querés cambiar. ¿El cambio va a ser fácil? Seguramente no, pero si lo elijo, me va a costar mucho menos que si lo hago sin la convicción necesaria. No es lo mismo hacer algo porque quiero, a porque me obligan. El deseo tiene que ser tuyo, no de otro. Por eso es importante que antes de llevar a cabo la decisión de cambiar tu alimentación, pienses detenidamente en qué hace que valga la pena realmente ese cambio. La resistencia al cambio se supera teniendo la percepción de que el cambio no te va a resultar tan difícil y de que además vale la pena. Si creés que algo te va a costar mucho esfuerzo o lo que vas a conseguir con el cambio tampoco es tan importante para vos, es difícil que te movilice.

4. CAMBIÁ ALGUNOS HÁBITOS. Hay que comprender que un hábito es una conducta que el cerebro ha convertido en automática después de repetirla muchas veces. De esta manera, el cerebro se ahorra energía para poderla invertir en otras actividades que sí requieren de su completa atención. Por eso, lo primero que debemos hacer es desautomatizar la conducta aprendida, por ejemplo servirte porciones muy abundantes, o picar algo antes de cenar. Para ello se requiere que estar muy presentes y conscientes para impedir la inercia del hábito. Y trabajar para generar el nuevo hábito saludable que deseas. Es simple, pero no fácil.  Para crear un nuevo hábito tiene que haber una creencia potenciadora que lo sostenga. Como por ejemplo alguien dice… “Si adelgazo, tendré mejor salud”. Si se parte de ese pensamiento, es que el valor de la salud es importante para esa persona. Por lo tanto, lo primero que necesitamos es conectarla con los beneficios concretos en su salud que conseguirá cuando adelgace. ¿Qué mejorará concretamente? ¿Le dolerán menos sus rodillas? ¿Tendrá menos riesgo de sufrir un infarto u alguna de las demás enfermedades vinculadas al sobrepeso como hipertensión, diabetes, colesterol…? Después es cuestión de repetir la conducta saludable hasta que nuestro cerebro la aprenda y la integre como automática.

5. ENTRENÁ TU VOLUNTAD. Es difícil confiar en alguien si cada vez que te ha dicho que haría una cosa, luego no la hace. Eso también pasa con nosotros mismos, pero si te colgás la etiqueta o creencia “no tengo fuerza de voluntad” te vas a condicionar negativamente y vas a estar a punto de tirar la toalla a la mínima dificultad.    Entonces, para entrenar la fuerza de voluntad, lo primero que debés hacer es cambiar tu creencia limitante: “Aunque hasta ahora no tuve fuerza de voluntad para hacer xx, a partir de ahora voy a ser perseverante con…”. Se trata de elegir una pequeña acción por la que empezar, como por ejemplo caminar 30 minutos al día. Al ver que sos capaz de comprometerte con esos 30 minutos, recuperás la confianza y a comenzás a sentirte diferente. Te gusta y “creés” que vas lograrlo.

6. ELEGI TUS OPCIONES SALUDABLES EN REUNIONES SOCIALES.  Se puede trabajar con anticipación ese evento para que estés más preparado para hacer elecciones saludables. Si vas al casamiento de tu prima este fin de semana, y no quierés echar por la borda todo lo que has conseguido en esa semana, podés programar como te vas a manejar ese día. Más que otra cosa vas a comer conscientemente, ya que en ese tipo de fiestas uno pierde el control de lo que come.  Ensayalo, lo preparas mentalmente y lo visualizas. Siempre podés elegir qué hacer y qué no. Una buena estrategia es mantener algo en la mano, como una copa con agua mineral y una rodajita de limón, por ejemplo, para no tener la sensación de no hacer nada con las manos y, sobretodo, pasarlo bien, disfrutar de la compañía de las personas que hay en la fiesta.

7. HACELO POR ELECCIÓN, NO POR OBLIGACIÓN.

Nadie debe pensar que la la dieta que hace es por obligación, sino para lograr un cambio positivo en su alimentación que se elige para mejorar en algún aspecto de su persona o de su vida y que va a poder disfrutar. Se mantiene en el tiempo algo que produce satisfacción. Si no estás a gusto con tu plan de alimentación tarde o temprano lo vas a dejar. Así que es importante que cuentes con un nutricionista que te asesore para elaborar un plan de alimentos con el que estés cómoda/o, que te permita comer sano y controlar tu peso, si eso es lo que deseás, y que además comas alimentos que te gusten de veras. De esa manera tu sensación de esfuerzo será mínima y mayor tu sensación de satisfacción.

DoctorUgarte      “Comé Bien, Viví Mejor”

Lograr que pase lo que buscás, requerirá hacer cambios. Necesitás relacionarte con la comida de una manera diferente y generar nuevas acciones para llegar al objetivo que te propusiste. Podemos facilitarte ese proceso.  ¡Podés contar con nosotros!.

En Austria 2469 PB, CABA. A 20 metros de Avda. Las Heras.

Llamá al 011 – 4801 0063: Secretaría: los Martes, Jueves y Viernes de 9:00 a 16:00 o Miercoles de 14:00 a 19:00.

También por mail a:  consulnutricion@hotmail.com o turnosugarte@gmail.com …y listo.

Te esperamos!!

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Reina Galeano. dice:

    Exelentes recetas y muy buena información nutricional. Gracias.

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    1. Doctor Ugarte dice:

      Muchas Gracias Reina. Nos da mucho placer hacer este trabajo.

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