Emociones frente a la comida

Las emociones pueden influir en lo que elegís para comer, el momento y la cantidad. Probablemente habrás escuchado a alguien decir que come por el estrés y otros por aburrimiento.

Si comés en base a tus emociones, es poco probable que bajes de peso. A menudo, las situaciones que te llevan emociones negativas impulsan hacia la comida. Sin embargo algunas emociones positivas también lo hacen.

Si comiste hace poco y tenés ganas de comer de nuevo, hacé un breve análisis. ¿Querés comer porque tenés hambre o para satisfacer una necesidad emocional?

¿Para qué comemos?

Por supuesto que para aportar energía y nutrientes indispensables a nuestro organismo. También para festejar un acontecimiento,  pasar un agradable momento con amigos, celebrar cumpleaños, momentos donde los alimentos se asocian con las emociones y se unen para acompañarnos a la mesa. 

Las emociones están siempre presentes, aun cuando no lo notes, es posible localizarlas cuando pensás en ellas. ¿Cuáles son?, hay muchísimas, algunas de ellas son:

Aburrimiento Desilusión
Alegría Estrés
Angustia Frustración
Ansiedad Indecisión
Pena Inseguridad
Arrepentimiento Miedo
Vergüenza Odio
Enojo Preocupación
Cansancio Rabia
Culpa Tristeza

Si observás detenidamente te darás cuenta que cuando nos relacionamos con otras personas la comida está en medio la mayor parte de las veces, y cuando nos sentamos a la mesa para beber o comer algo, alguna emoción se está vinculando en ese momento. Esa relación puede ser buena o dañina, siempre va a depender de vos, será algo sano cuando tengas hambre y comas disfrutando la comida y el momento, y será algo perjudicial si comés para tapar o potenciar una emoción.

No todas las personas pueden reconocer y controlar sus emociones. Cuando conseguís regularlas frente a la comida es posible que tu decisión de comer o no comer sea la adecuada. De lo contrario cuando te sientas mal y pienses que si comés algo te sentirás mejor, ya que alguna vez lo hiciste y te funcionó, aunque sea por unos pocos minutos,  es entendible que lo vas a repetir. Y hay que corregir eso,  puede ser un trabajo difícil y grandioso, cuando lo resolvés.

No vas a prohibirte  alimentos, los vas a administrar para comerlos de manera inteligente, en el momento y la cantidad adecuada. Tené en cuenta que andamos circulando por un ambiente obesogénico, donde la comida aparece por todos lados delante de tus ojos,  en forma de harinas refinadas, exceso de azúcar (o equivalentes) y grasas industriales. En vistosos envases o bolsas, listos para ser objetos de recompensa.

Aprender a gestionar tu alimentación hace que puedas diferenciar un “deseo” de un “impulso casi irrefrenable”, Es decir, lograr que ese pensamiento  “bueno dale, ya no importa”, se reemplace por la pregunta:  ¿para qué lo necesito?. Apuntás a rivalizar la inmediatez con el proyecto a largo plazo.

Es un paso adelante entender lo que pasa y no enojarte con vos. Para empezar una buena relación con tu comida y la glotonería, que de última busca que pases un buen momento o asegures reservas energéticas (aunque no hagan falta). Iremos viendo de qué manera podés incorporar acciones programadas para bloquear esos ataques compulsivos hacia lo que no deberías comer . Con ello buscamos alejar las emociones que vienen después: Culpa, insatisfacción, frustración.  Los errores a veces no se pueden evitar, sin embargo, siempre se puede aprender de ellos. Para identificar y atender a tus necesidades reales.

Por ejemplo si algo te angustia y buscás relajarte comiendo un alfajor de chocolate es posible que lo consigas, de manera que cada vez que te sientas bajo esa emoción, tu impulso será comer un alfajor o algo parecido, una relación complicada.  Cuando está firme el bucle, al intentar desconectarlas tendrás que buscar mecanismos que te lleven a nuevas conexiones y formar nuevos y saludables hábitos .

No sugiero que renuncies al placer de comer, el plan es que disfrutes en plena consciencia de los alimentos que llevas a tu boca, en calidad y cantidad programada.

Con ésta iniciamos una serie de notas, donde iremos recorriendo algunas de las emociones básicas y su relación con la comida. El plan es ayudarte a gestionarlas.

DoctorUgarte      “Comé Bien, Viví Mejor”

Lograr que pase lo que deseás requiere hacer los cambios necesarios; para relacionarte con la comida de una manera diferente, para generar acciones  efectivas, que te lleven hacia el objetivo que te propusiste. ¡Podemos facilitar ese proceso!.

Visitanos en Austria 2469 PB, CABA. A 20 metros de Avda. Las Heras.

Llamá al 011 – 4801 0063: Secretaría: los Martes, Jueves y Viernes de 9:00 a 16:00 o Miercoles de 14:00 a 19:00.

También por mail a:  consulnutricion@hotmail.com o turnosugarte@gmail.com …y listo.

Te esperamos!!

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Todos los contenidos de doctorugarte.com tienen un propósito informativo. No te recomendamos realizar cambios en tu alimentación sin el consentimiento, aprobación o valoración previa por parte de un profesional médico o nutricionista. Los contenidos de doctorugarte.com en ningún caso sustituyen el consejo, consulta, diagnostico o tratamiento médico

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