¡A equipar tu nueva cocina!

Hace unos días mi cuñado anunció que se va a vivir sólo. Y en casa discutimos como el armar la lista de imprescindibles para una nueva casa. El capítulo más divertido fue  “la cocina”.

El listado básico que propuse se basa en un artículo que leí hace unos días en el blog El Comidista de Mikel López Iturriaga

Buscamos las herramientas que debería tener cualquier cocina -que se use como tal-, escogidas con criterio y como una sabia inversión. Ya que, querido cuñado, les vas a dar un uso casi diario (o al menos eso esperamos para cuando nos invites a comer).

La relación que vas a desarrollar con tus instrumentos será de variada intensidad –no es lo mismo un buen cuchillo que un escurridor- pero en todos los casos tenés que valorar la relación calidad-precio de lo que compres, gastás para tener los mejores aliados en obtener los mejores guisos , tortillas, etc..

Desde el cajón

Primero lo primero, empezá por lo más obvio: los  cuchillos. Aunque hay cientos, son  tres los necesarios para la mayoría de usos: uno con buena punta, ideal para pelar manzanas o papas, quitar imperfecciones, los pedúnculos de los tomates, picar ajo o deshuesar.

Otro cuchillo que te hace la vida más fácil es el ‘de chef’ o cebollero, mucho más grande -y también más difícil de manejar para los amateurs, con una hoja de unos 20 cm- y perfecto para picar, cortar y rebanar carne, verduras o pollos. Es un cuchillo que elegís de un peso te parezca agradable y con cuyo mango te sientas cómodo: probablemente es el utensilio de cocina que tendrás más tiempo en las manos.

Falta uno más: el de pan. Por su sierra tendrá usos específicos y evitará que pongas en peligro la durabilidad de los demás cuchillos, que no están para cortar una flautita, cortar pan una corteza dura puede mellar una hoja fina, el filo con sierra es genial también para cortar frutas grandes como sandía o melón.

Si querés evitar tener una cuchara de madera, un tenedor y además una espátula, andá directamente por la espátula de silicona y olvidate de lo demás. No solo es más segura -la madera sin tratar es porosa y poco aconsejable por temas de seguridad alimentaria-  y te sirve tanto para hacer unos huevos revueltos como para remover un guiso o aprovechar los restos de masa pegados en un bol: más completa imposible.

Que tener un cucharón es necesario lo sabe cualquiera, los de metal son un clásico, pero tené cuidado cuando vas a sacar un guiso de una olla con fondo antiadherente; en este caso mejor que sean también de silicona. Algo parecido pasa con la espumadera: si vamos a usarla para sacar huevos o papas fritas de la sartén, mejor que no sea metálica o de ningún material que pueda estropear el fondo. Con una espumadera ligeramente curvada, podés también para sacar la pasta del agua hirviendo y depositarla con suavidad en el colador, en lugar de volcarla y convertirla en una pasta de ravioles rotos y relleno desparramado.

Tal vez quieras abrir una lata de tomate; necesitás un abrelatas. Tus necesidades y presupuesto te ayudarán a elegir entre uno simple u otro diseñado por ingenieros.

Con el tomate ya en el fuego, las necesidades inmediatas son evidentes: queso y vino. Para convertir ese sardo estacionado en un queso rallado que realce el sabor de tu pasta,  vas a necesitar un rallador. Intentarán convencerte de que un rallador no es suficiente, y son varios: uno para el queso, otro para la cáscara de limón, otro para la nuez moscada. Un rallador de acero inoxidable de tipo fino puede servir perfectamente en todas esas situaciones; por ejemplo uno con estructura de metal y mango -por comodidad y por lo que duran.

Otro elemento clave que sirve para muchas otras cosas: es un pelador de papas. También te servirá para hacer tiras finas de zucchini, pepino o calabaza y … pelar papas. El vino requiere un sacacorchos sencillo (si es de dos tiempos, será mucho más fácil).

Ahora preocupate de trescositas que faltan en tu cajón para completar esta parte del set de cocina: unas tijeras de cocina y unos batidores de silicona a las que darás uso aunque no te vaya la repostería (por ejemplo, para hacer una bechamel o espumar unos huevos). Mas un embudo para cuando tengas que trasvasar líquidos de un sitio a otro y unas pinzas para voltear cualquier cosa que estés fritando o haciendo a la parrilla del horno.

Vamos por la alacena

¿Qué harían nuestros cuchillos sin una buena tabla de cortar? Las de madera son muy bonitas, pero es muy difícil lavarlas en las condiciones necesarias para desinfectarlas, y cuando se consigue tardan tanto en secarse que se convierten en un estupendo escondite para bacterias, buen apunte de la Profesora de Microbiología, que mira mientras escribo esto. Las de material sintético son mucho más higiénicas, y es recomendable tener por lo menos dos: una para vegetales y otra para carnes. Tenelas de colores diferentes para distinguir cual es cual y no equivocarte.

También son necesarios por lo menos dos marmitas (esas ollitas con mango) una pequeña para calentar o trabajar pequeños volúmenes de líquido y una grande donde se pueda hacer, por ejemplo, un caldo. Y una olla más grande para hervir pastas, hacer estofados y guisos.

Sarten: es recomendable tener un mínimo de dos; primero porque las preparaciones y productos tienen diferentes necesidades de espacio, y segundo porque, si querés que la sartén antiadherente siga siendo antiadherente… no deberías usarla para nada más. La otra, cuanto más grande mejor; eso te permitirá usarla tanto para una fritura, un salteado de vegetales o un guiso de ternera. Para preparar una tortilla -con 18 o 20 cm de diámetro, para un varón soltero, será suficiente-   

Ultimos detalles: conseguite un escurridor grande -para verduras, pasta, etc- y un colador pequeño de malla fina, que puede servirte igual para colar una infusión o una ración individual de arroz hervido que para tamizar una salsa o la harina. Un mortero para machacar ajo y hierbas, picar especias o frutos secos y hacer un gran “pesto”, y además son objetos bastante bonitos que directamente podés dejar sobre el mármol de la cocina como decoración.

Tener un molde de tarta siempre es recomendable y una jarra medidora hará que puedas… medir, la cantidad justa. ¿Tomás café? Una cafetera italiana con instrucciones de uso será más que suficiente. Las maquinitas que usan cápsulas pueden agotarte el presupuesto en poco tiempo.

Eléctricos

Aquí venimos  a hablar de necesidades básicas y la batidora de mano es la que manda (la “minipimer”). ¿Que la licuadora deja una textura mucho más fina en cremas y purés? Sí, pero con la de mano podés hacer mayonesa casera y otras salsas emulsionadas. Podés usarla para triturar y pasar purés, pero el hecho de poder dejar la batidora en el fondo hasta que ligue y después moverla suavemente hacia arriba produce el milagro de la emulsión es lo que la convierte en un instrumento imprescindible en la cocina.

LO QUEDO SIN DEFINIR

  • Una plancha para churrascos. El olor que deja en la casa dejó afuera de la lista. Lo decide el interesado
  • Una olla a presión. Fue doctorugarte el único que la defendió y prometió dar la batalla por su reivindicación, más adelante.
  • Una centrífugade vegetales, útil pero no imprescindible

LO QUE NO ES IMPRESCINDIBLE

  • Todos estos bártulos pueden ser útiles en ocasiones. En algunas ocasiones. En muy pocas, en realidad.
  • Cuchillos de 10 tamaños diferentes, bah,: con tres que corten bien vas de maravillas
  • Sartenes de cerámica: tan bonitas en la tele, como innecesarias.
  • Máquina de hacer pasta: la usarás una vez cada 100 años (salvo que seas italiano).
  • Exprimidor de limones de diseño: viva el de toda la vida o el simple tenedor.
  • Deshuesadores o peladores específicos de frutas: no te acordarás de que los tenés cuando los necesites.
  • 15 moldes para bizcochos o magdalenas: recordá que no tenés una pastelería.
  • Wok: regaláselo a la familia de chinos del 4B. Con una buena sartén estás 10 puntos.
  • Fondue, por favor: una ridiculez.

DoctorUgarte      “Comé Bien, Viví Mejor”

Lograr que pase lo que buscás, requerirá hacer cambios. Necesitás relacionate con la comida de una manera diferente y generar nuevas acciones para acercarte al objetivo que te propusiste. Podemos facilitarte ese proceso. 

¡Estamos aquí!.

Austria 2469 PB, CABA. A 20 metros de Avda. Las Heras.

Llamá al 011 – 4801 0063: Secretaría: los Martes, Jueves y Viernes de 9:00 a 16:00 o Miercoles de 14:00 a 19:00.

También por mail a:  consulnutricion@hotmail.com o turnosugarte@gmail.com …y listo.

Te esperamos!!

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